El Caribe, un legado del periodismo dominicano
Por: Tony PinaEl Caribe arribó ayer jueves a sus 63 años de fundado en medio de un renovado proceso de transformación y a la vanguardia de las más avanzadas tecnologías comunicacionales, apuntalando su prestigio histórico de escuela del diarismo nacional.
Impulsado por la empresa Multimedios del Caribe, concebida como un amplio concepto de la información en toda su diversidad por sus ejecutivos, Félix M. García C. y Manuel Estrella, presidente y vicepresidente, respectivamente, el periódico se ha situado lejos en el tiempo de la censura en que nació, el 14 de abril de 1948, a mediados del período de ignominias que significó para la libre expresión y difusion del pensamiento la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina.
De aquel diario de sombras, como todos los que existieron en ese entonces, queda, sin embargo, el legado de una redacción rigurosa que formó generaciones de periodistas identificados con una sociedad de respeto a las libertades públicas y a los derechos humanos, inmediatamente desaparecida la dictadura, el 30 de mayo de 1961.
Y, como aval indiscutible con ese compromiso asumido, cabe recordar un hecho sin precedentes en la historia del diarismo dominicano: el 18 de enero de 1962, a causa de la censura impuesta por la Junta Cívico-Militar que gobernaba al país, la edición de El Caribe fue publicada con el sello “Bajo Censura” dentro del recuadro distintivo del rotativo y sin su lema, la frase bíblica: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libre”.
El editorial tampoco fue publicado en esa ocasión, y aparecieron tres espacios en blanco que obedecían a la decisión del diario de “retirar sus editoriales y colaboraciones políticas, así como de abstenerse de darles cabida mientras dure tal disposición”.
¡Oh paradoja de la vida! Ese mismo día de la censura, el presidente de la Junta Cívico-Militar, Huberto Bogaert, en su discurso de toma de posesión, proclamaba: “No eludiré ninguna responsabilidad para contribuir a la estabilización de las instituciones nacionales y a la normalización de la vida dominicana”.
La identidad y la filosofía del periódico para con la incipiente democracia dominicana, en medio de la vorágine y la inestabilidad política predominante en los años posteriores a la eliminación de la satrapía, no variaron en su trayectoria y principios.
De ahí que El Caribe era sinónimo de prensa escrita. Incluso, para muchos dominicanos, de pueblos y ciudades, El Caribe era todo periódico que caía en sus manos.
Bajo la dirección de Germán Emilio Ornes, fundador y propietario, El Caribe se erigió en baluarte de la libertad de expresión como elemento esencial de la democracia y del derecho, incluso, de quienes arriesgan sus vidas para hacer valer esa prerrogativa.
“Nadie, absolutamente nadie, está autorizado en este país a imponer, por simple disposición administrativa, la censura previa”, subrayó Ornes en el editorial de El Caribe del 13 de julio de 1974, cuando la otrora Dirección General de Telecomunicaciones suspendió el programa “Tribuna Democrática”, órgano de difusión del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) que se difundía por Radio Comercial. La medida también prohibía el uso de la radio al líder de la organización, el doctor José Francisco Peña Gómez.
Antes, en 1967, los periodistas Eulalio Almonte Rubiera y Manuel Severino fueron acusados por el entonces presidente Joaquín Balaguer de difamar e injuriar por la radio a Laíta Balaguer, hermana del mandatario. Ambos comunicadores fueron condenados al pago de 200 pesos de multa por “haber informado que la hermana del presidente vendía arena de la Fábrica Dominicana de Cemento”.
El Caribe no sólo editorializó en favor del ejercicio profesional de los dos periodistas enjuiciados, sino que su director, Ornes Coiscou, pagó la multa para que fueran puestos en libertad.
Un diario en constante renovación
Durante los primeros catorce años de su fundación, la sede de El Caribe se encontraba en la intersección de las calles El Conde y Las Damas, cuando el periódico se editaba bajo el viejo sistema de impresión directa en plomo, el cual se mantenía el 31 de diciembre de 1961, ocasión en que Germán Emilio Ornes recupera su control, tras el pago de la deuda del préstamo contraído con el Banco de Reservas, en 1954.
La creatividad del periódico fue siempre constante, pero es en 1973, con el traslado del matutino a la calle Fernando Defilló, en Los Prados, donde se encuentra en la actualidad, cuando se inicia un ininterrupido proceso de renovación. Es entonces cuando se empezó a utilizar un sistema de impresión del tipo dyna-flex, con una nueva rotativa y cambios radicales en el diseño. En 1998, el diario pasó a un sistema de impresión offset.
El periódico fue adquirido por el Banco Popular Dominicano, que no sólo perfeccionó su impresión, sino que dispuso el cambio de su formato original a tabloide berlinés, al tiempo que adquiría nuevos y modernos equipos y reconstruía la planta física.
Bajo la actual dirección de sus propietarios, ingenieros Félix M. García C. y Manuel Estrella, El Caribe pasó a formar parte de la empresa Mutimedios del Caribe junto con CDN Televisión, CDN2 Televisión, El Caribe Digital y OGM.
Relación de los directores de El Caribe
Stanley Ross, de nacionalidad norteamericana, fue el primer director del periódico y ocupó el cargo hasta septiembre de 1949; luego, Rafael Herrera Cabral, que lo asumió en 1956; después José Antonio Osorio Lizarazo, de origen colombiano, quien fue nombrado el 9 de febrero de 1960, a raíz de la salida de Herrera Cabral.
También en ese período El Caribe tuvo como director adjunto a Francisco Prats Ramírez, quien a la muerte de Trujillo se encontraba al frente de la publicación, ocupando a la par la presidencia del Partido Dominicano y una diputación al Congreso Nacional.
José Antonio Cano sustituyó a Prats Ramírez, y se mantuvo en la dirección hasta el 11 de noviembre de 1961 (apenas cuatro meses), cuando es relevado por César Herrera que a su vez lo entrega a Germán Emilio Ornes Coiscou, el 31 de diciembre de 1961.
A la muerte de Ornes Coiscou, el 14 de abril de 1998, el mismo día en que el diario cumplía 50 años, su hijo, Antonio Emilio Ornes Mota, pasó a dirigirlo y luego traspasó el mando a Luis Canela, el 30 de mayo de 2000, cuando el Banco Popular adquirió la publicación.
En enero de 2001, el economista Bernardo Vega asumió la dirección de El Caribe y el 7 de enero de 2003 Fernando Ferrán ocupó el cargo, pasando después a Víctor Tejada; y el 17 de junio de 2005 fue designado Manuel A. Quiroz como director.
Osvaldo Santana es en la actualidad el director de Multimedios del Caribe, cargo que ocupa desde marzo de 2010.