Estado Político (II)
La entrega anterior plantea la metamorfosis del Estado Político y/o Supra Estado a Estado Democrático o Estado Nación, como forma de preservar el orden económico y social en la República Dominicana. En su primera fase nos estamos limitando al Estado como entidad y el respeto a su integridad para transparentar su función en bien de la sociedad. A falta de eso, los componentes del Estado Político y/o Supra Estado son: (1) La Junta Central Electoral (JCE); (2) Los 26 partidos políticos reconocidos por ella; y (3) Los gobiernos del PRD, PRSC y PLD. La metamorfosis del Estado Político a Estado Democrático se concibe transformando el componente #1 (JCE). Le sigue la productividad (pacto Estado-sector privado), como expliqué.
Además de los componentes, los factores determinantes del Estado Político y/o Supra Estado son: (a) Corrupción e impunidad, (b) Atipicidad jurídica, y (c) Falta de transparencia electoral partiendo de la JCE. Esos tres factores debilitan el monopolio de la fuerza del Estado Democrático, a pesar de sus organismos/instituciones, desvirtuando su identidad para convertirlo en “unidad permeable político-administrativa” investida de Estado Político y/o Supra Estado.
Dentro de esta permeable unidad el partidismo y sectarismo crece y se desarrolla política y económicamente, no tanto para ejercer su autoridad sobre los individuos del territorio sino para ejercer el predominio social en base al populismo y clientelismo, independientemente del credo político del partido que ocupe el poder. La JCE se ha prestado al juego del Estado Político en los gobiernos del PRD, PRSC y PLD, con algunas variaciones entre ellos, como veremos luego.
Hay mucha tela por donde cortar entre el "balaguerato" de Juan Bosch y el "jorgeblancazo" de Joaquín Balaguer a la hora de hablar del Estado Democrático, Estado Político y el Estado como entidad. Así como el "trujillato" es a Trujillo (Partido Dominicano), el "balaguerato" es al PRSC y el "jorgeblancazo" al PRD, a pesar de haberlo bautizado Balaguer. Fue a principios del segundo mandato de Balaguer (1986-1996) que la justicia juzgó y condenó al presidente Salvador Jorge Blanco por atentar contra la integridad del Estado, por actos de corrupción cometidos en el segundo período de gobierno del PRD (1982-1986).
Continuando con estos calificativos partidistas en el ámbito folclórico “política, corrupción e impunidad” que se observa en República Dominicana a partir de 1930, el "jorgeblancazo" y/o tercer período de gobierno del PRD (2000-2004) bautizó el "pelechetazo" (relativo al PLD) en la segunda mitad del año 2000 cuando algunos miembros del PLD fueron apresados y luego liberados tras ser acusados de atentar contra la integridad del Estado en el primer período de gobierno del PLD (1996-2000). Una vez finalizado el tercer período de gobierno del PRD todo quedó entre amigos. En el ínterin, a inicios de ese tercer período del PRD, la justicia descargó al presidente Jorge Blanco. A dónde has ido, Joe Dimaggio? (Nota: sugiero al lector consultar la palabra "pelechar" en el diccionario).
Una frase y una palabra identifican indistintamente al “balaguerato", "jorgeblancazo" y el "pelechetazo". La frase "persecución política" la usan dentro y fuera de los tribunales, dentro y fuera de los gobiernos, quienes se presumen inocentes ante denuncias o señalamientos de corrupción, mayormente cuando el Estado Político cambia de mando o incumbente (elecciones). Mientras, la palabra "fraude" es usada por cualquier partido (y sus aliados) cada vez que pierde las elecciones. El "pelechetazo" de 1996-2000 se auto incriminó cuando se abstuvo de llevar ante el banquillo de los acusados (recuerdan el Album de la Corrupción contra al PRSC) a cualquier dirigente del "balaguerato" debido a la mordaza del "Pacto Patriótico PRSC-PLD" que llevó el PLD al poder en 1996. De igual manera, el "jorgeblancazo" de 2000-2004 también se abstuvo de acusar de corrupción al “balaguerato" del segundo período (1986-1996).
Sin embargo, al inicio del primer período de gobierno del PRD (1978-1982) algunas viviendas de altos dirigentes del PRSC (período 1966-1978) fueron allanadas sin causa aparente, entre estas la de mi tío, Lic. Polibio Díaz. Si mantenemos la objetividad del análisis como norte, y viendo las cosas de esta manera, el PRSC es el único partido que nunca ha gritado a todo pulmón, o a los cuatro vientos, la frase "persecución política", a falta de acciones judiciales en los gobiernos del PRD y PLD que pudieran incriminar al PRSC en supuestos actos de corrupción.- Al chiflero “primero le faltan el respeto y después le mascan la soga”, dice el refrán; de igual manera el "Estado Político y/o Supra Estado “irrespeta” la integridad del Estado, desvirtúa su identidad y debilita su función en perjuicio de la sociedad.
Bajo estas circunstancias es donde radica la debilidad institucional de la JCE a la hora de ser transparente "antes, durante y después" del proceso electoral, lo que la convierte en “Coliseo de incertidumbre” que ha abierto y sigue abriendo espacio al Estado Político y/o Supra Estado que se ha establecido en República Dominicana a partir de la muerte de Trujillo en 1961. La JCE ha sido y es el atentado No.1 contra el Estado como identidad, lo que impide el resurgimiento del Estado Democrático exento de corrupción, impunidad y atipicidad jurídica, pero sobre todo un Estado de autenticidad patriótica como el que soñaron los Padres de la Patria.
Si Poncio Pilato se lavó las manos para reservar su fallo contra Jesús, lo mismo hace la JCE frente al histórico pregón “Fraaaude” que vociferan los partidos perdedores, donde el pueblo no tiene ni voz ni voto; donde muy pocos consideran el voto como “regalo de muchos”, no como el “derecho de muchos” de defender el voto como compromiso patriótico, exceptuando Las Manaclas y la Revolución de Abril. Este fue un legado patriótico que honró el voto defendiéndolo “después de las elecciones”, legado que debe servir de ejemplo para defenderlo “antes, durante y después de las elecciones”, sin importar el precio.
Es por eso que desde 1961 hasta la fecha se nos ha vendido el “producto de Estado equivocado”, para decirlo de esta manera y no de manera “alegórica-tajante” como dijera el Perínclito de San Cristóbal poco meses antes de su muerte: “No creo que los dominicanos sean tan pendejos de echar para atrás cuando me ausente del escenario político del país”. Fue el propio Juan Bosch que dijo una vez: “Trujillo fue un mal gobernante pero supo gobernar”. Si esta frase se combina con la del Perínclito hay mucha tela por donde cortar. Pero no se trata de voluntades y designios sino más bien de que el Estado Democrático funcione como entidad, respetando su integridad sin importar el candidato ganador, pero que gane con total transparencia electoral...aunque sea con la diferencia de un voto.
El lector podría dudar o disentir sobre el concepto Estado Político y/o Supra Estado. Mientras observemos parte del comunicado de la Asociación Dominicana de Jóvenes Empresarios (ANJE): “El país no podrá desarrollarse, si el principal administrador de los recursos públicos, el Gobierno, actúa sin control, sin rendición de cuentas, sin consecuencias, realizando parte de la ejecución de los fondos públicos fuera de la ley”.
ANJE también se refiere al informe de la Cámara de Cuentas sobre la ejecución del Presupuesto del año 2013, cuyas conclusiones son alarmantes, ya que se detectaron deficiencias, omisiones y desviaciones en los registros de gastos, deuda pública, “las cuales restan credibilidad a las informaciones presentadas y podrían distorsionar la realidad (“Es urgente una ley de responsabilidad fiscal, sostiene ANJE. Diario Libre. 28/5/2014).
Hoy día nos damos cuenta que el Presupuesto General del Estado de este año dispone de RD$110,000 MM para la Educación, RD$170,000 MM en deuda, unos RD$60,000 MM en el subsidio eléctrico. Esto suma RD$234,000 MM a los que habría que añadir los millones de la nómica del Gobierno, cuyo dato desconozco. Si el Presupuesto para 2014 es de RD$613,163 MM, la diferencia sin incluir la nómina es de RD$273,139 MM. Cuanto sería y el gasto en nómina pública y en qué se invierte el resto? Por estos y otros motivos la metamorfosis del Estado Político a Estado Democrático se concibe partiendo de la transformación de la JCE, por un lado, y la implementación de un pacto por la productividad entre el Estado y el sector privado, por el otro. El lector puede tener otra opción de Estado que crea más conveniente para el pueblo dominicano.
