Katty, en su lecho de un hospital, clama por una ayuda que nunca llega
La vida de esta mujer, de 25 años, se apaga lentamente, tras su vientre crecerle exageradamente luego de tomar unas pastillas para adelgazar SANTO DOMINGO.-La vida de Katty Sánchez, la joven a quien le creció el estómago exageradamente tras tomarse unas pastillas para adelgazar, se apaga lentamente en la cama de un hospital.
Pese a la dramática situación que vive la joven de 25 años, la mayoría de las ayudas, incluyendo la del Ministerio de Salud Pública, hasta el momento, han quedado solo en promesas.
“La comisión de Salud Pública vino en la semana que salió la noticia (publicada en El Día) y nunca más volvió, ese día nos dijeron que le diéramos tiempo para buscar un especialista y llevarse a Katty para realizarle los exámenes, pero no han vuelto”, indicó con voz de preocupación Ana Paulino, madre de la joven.
Mientras que la acción de Salud Pública sólo se limitó a las promesas y a la creación de una comisión, la salud de Katty se deteriora cada día más, la joven tiene tres semanas que no se levanta de la cama, ya no come y se le dificulta hablar.
“Me siento muy mal, me están dando muchos mareos, pido que por favor alguien me ayude, no me quiero morir, no puedo hablar más…discúlpame”, dijo Katty, siendo estas las únicas palabras que pudo pronunciar, ya que por su estado habla con dificultad.
La joven, quien hace tres años tomó las pastillas chinas Reduceweight o “Pastillas de uvas verdes”, como son comúnmente conocidas, se encuentra ingresada desde el pasado día 20 en el hospital Salvador B. Gautier.
A Katty Sánchez ya le han puesto dos pintas de sangre y hay otras dos en reserva para realizarle otra transfusión, además le han hecho otros procedimientos y solo la ayuda de Promese ha llegado, entidad que le ha donado varias Albuminas, medicamento que le suministran a la joven cada vez que los médicos le sacan el liquido.
El otro dinero para costear los procedimientos lo han tenido que buscar su familia y algunos amigos.
“No me la dejen morir”
Ana, la madre de Katty, clamó por ayuda a la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, o algún empresario humanitario que se apiade de la condición de su hija.
“No me la dejen morir, mi hija está joven no merece que su vida culmine a los 25 años” indicó la madre visiblemente entristecida.
Resaltó que le gustaría que Salud Pública haga acto de presencia, ya que quiere terminar con la difícil situación que vive su hija.
“Si en el país hay algo que se pueda hacer para que Katty vuelva hacer la misma de antes, yo quiero que por favor me ayuden porque yo lo he intentado, pero mis recursos no son suficientes”, expresó.
Las peligrosas pastillas chinas
Las pastillas chinas Reduceweight o “Pastillas de uvas verdes” fueron sacadas del mercado, en países como España, por contener cantidades significativas de sibutramina, sustancia prohibida por la Administración de Alimentos y Medicamentos.
Este fármaco se comercializaba en el país sin contar con permiso sanitario, según pudo constatar El Día. Después de la denuncia hecha por este medio, algunos establecimientos retiraron el producto de sus exhibidores. Las autoridades no han sometido a nadie por su comercialización.
Mientras, Katty se debate entre la vida y la muerte en espera de una mano amiga que la libre de un final funesto.