En medio de la crisis, la parranda no cesa
Por: Marlenys Ferreras/www.mipais.com.do/
En medio de la crisis, la parranda no cesa
Pese a la crisis financiera que afecta al país, surgen nuevos centros de diversión y expendio de bebidas alcohólicas. Colmadones, discotecas, bares, billares, liquor stores, y otros centros de bebidas se encuentran en cada esquina del Gran Santo Domingo y los pueblos.
A pesar de las quejas de la población por el trance económico, esos lugares demuestran que son negocios rentables para sus dueños, debido a que siempre tienen la presencia de público, razón por la que también se abren otros nuevos cada día.
En algunos sectores, se puede observar la gran cantidad de esos establecimientos, que operan uno al lado de otro y muchos de ellos, roban la tranquilidad de los vecinos y de los que transitan por el lugar, ya que algunos ocupan parte de las vías y obstaculizan el pasoviolan la Ley 287-04 contra ruidos.
Muchos se convierten en un dolor de cabeza para los moradores de la zona donde se localizan.
“Esos negocios son una verdadera molestia por aquí, porque además del bullicio, la gente se aglomera en la aceras y los parqueos, se arman peleas, es un desastre y no vale que las autoridades les llamen la atención porque a los pocos días continua el problema”, expresó Luis Segura, residente en el sector de Herrera.
La avenida Venezuela, en la provincia Santo Domingo, se ha hecho famosa por la enorme cantidad de comercios de esa naturaleza que existeallí.
“Eso es lo que más hay por aquí, esta zona se ha convertido en un bulevar de discotecas y todos esos establecimientos. La gente se lamenta de que la situación esta mala, pero todos los días va gente, aunque no sea fin de semana”, dijo Laura Recio, moradora del ensanche Ozama.
Otra que también es escenario de bares y colmadones y otro tipo de centros nocturnos, es la Zona Colonial, cuya armonía que siempre la ha caracterizado, se ve alterada por ciertos locales ysus clientes, que no tienen consideración con los residentes para subir a todo volumen la música y vociferar palabras obscenas.
“Esto se ha convertido en una jungla, ya no hay respeto por nadie, ni por los vecinos, ni por la el valor histórico que tiene esta zona. Hay antros por donde quiera y todos los días ponen uno nuevo”, manifestó Luis Calcaño, quien habita en la Zona desde hace más de 40 años.
Muchos opinan que el surgimiento de tantos centros nocturnos y de otros comercios donde se ofertan bebidas alcohólicas, en lugar de aportan a la sociedad, le restan.