FOGARATE
Por Ramón Colombo
Sólo los humanos...
En medio del formal debate sobre la formal realidad, pido incluir en las crónicas del tiempo un hecho humano extraordinario, aunque muy triste, que ha sucedido en La Descubierta, lugar que queda muy lejos de la República Dominicana, y que, según se ha sabido, está a orillas del lago Enriquillo (si es que acaso ese lago tiene orillas): Rafael Cuevas se ahorcó en su vivienda porque “no podía vivir sin amor”. Sépase que así lo dejó dicho en una carta en la que pidió perdón a sus hijos (y, claro, a todos los mortales que reciben amor).
Sólo los humanos...
En medio del formal debate sobre la formal realidad, pido incluir en las crónicas del tiempo un hecho humano extraordinario, aunque muy triste, que ha sucedido en La Descubierta, lugar que queda muy lejos de la República Dominicana, y que, según se ha sabido, está a orillas del lago Enriquillo (si es que acaso ese lago tiene orillas): Rafael Cuevas se ahorcó en su vivienda porque “no podía vivir sin amor”. Sépase que así lo dejó dicho en una carta en la que pidió perdón a sus hijos (y, claro, a todos los mortales que reciben amor).