Un país vulnerable a las catastrofes naturales
Por: Marlenys Ferreras/www.mipais.com.do/
Un país vulnerable a las catastrofes naturales
Geográficamente, el país está ubicado en una zona de riesgo de ocurrir diferentes tipos de fenómenos de la naturaleza y lo peor del caso es que la población no tiene una educación adecuada de cómo actuar en esos casos y que muy pocas edificaciones están estructuradas para resistir a ellos.
Hace pocos meses, el país experimento una serie de actividades sísmicas que aunque por suerte no causaron daños mayores, alarmo sobre manera a la ciudadanía que teme que pueda suceder una catástrofe como en el vecino país Haití.
“Verdaderamente, no nos encontramos preparados. Cada vez que hemos tenido una sacudida sísmica el resultado ha sido el mismo. En la más reciente, ocurrida el pasado 5 de enero, todo el país entró en pánico, porque la población no tenía ni la más mínima información sobre el movimiento telúrico: no sabíamos qué había pasado, la magnitud, ni el epicentro. En función de esos datos es que se elabora el plan a seguir”, afirmo el ingeniero geólogo Osiris de León.
De León, también explicó que es normal que en la isla se produzcan temblores de tierra y que desde 1562 hasta la fecha, se han originado siete terremotos catastróficos, además de recomendar algunas medidas a tomar en caso de terremotos y de tsunamis.
“En un tsunami, el agua normalmente alcanza los primeros 10 metros de altura. Por eso es recomendable situarse en lugares altos, como por ejemplo, subir al último piso de un edificio”.
Aconsejó identificar el denominado triángulo de vacío, que como según explicó ,no es más que colocarse al lado de un objeto grande. Al caerse el techo quedan espacios vacíos, los cuales constituyen los "triángulos de la vida" y se recomiendan como sitios donde una persona debe ubicarse durante un terremoto.
El también miembro del Consejo Directivo de la Academia de Ciencias de la República, dijo que si una persona se encuentra dormida, lo recomendable es levantarse, acostarse en el piso, pegada al borde de la cama. Si está en el baño, debe tenderse en el piso, en el borde de la bañera, nunca dentro de ésta,
A parte del alto riesgo de sufrir fuertes sacudidas telúricas, La isla de Santo Domingo, también se encuentra en la ruta de los huracanes por lo que la hace altamente vulnerable también a esos accidentes de la naturaleza.
Además de los huracanes, las tormentas, vaguadas, ondas tropicales y otras desordenes climáticos, traen consigo grandes cantidades de lluvia que provocan inundaciones que son una amenaza para las zonas más bajas.
La temporada de ciclónica dura desde el mes de junio hasta noviembre de cada año y es lamentable que teniendo conocimiento y experiencia sobre los daños que causan las tempestades, no exista una preparación adecuada por parte de las autoridades, ni del pueblo en general para perdidas lamentables.
“En República Dominicana lo que hace falta es voluntad política, para realizar un plan de orientación en caso de catástrofes naturales. Los gobiernos deben entender que invertir en la prevención es la mejor manera de proteger a la población, de salvar sus vidas”, sostuvo De León.
Muchas personas que viven en áreas de alto riesgo, a veces se niegan a salir de sus casas y dejar sus pertenencias hasta que tienen el agua al cuello.
Tampoco se hacen grandes diligencias de parte del gobierno para prevenir daños al igual que tampoco para repararlos, es por ello que aún existe una gran cantidad de damnificados inclusive hasta del ciclón David en el 1979.