Para el alma
“...No descuides el servicio que te fue encargado en el SeñorPor: Josefina Navarro
Columnista
josefinanavarrog@gmail.com
“...No descuides el servicio que te fue encargado en el Señor y trata de cumplirlo bien”. Col. 4: 17.
Nadie dijo que el camino que conduce a Jesús era amplio, llano, fácil… todo lo contrario. Nadie dijo que no recibirías tentaciones luego de decirle “sí” al Señor. El camino es angosto, empinado y pedregoso.
Las tentaciones llueven mientras más te aferras a tu servicio, a la obra en la que estés trabajando. De modo que debes actuar como un guerrero, venciendo obstáculos e incitaciones.
Si alguna vez tu trabajo fuese visto o incluso admirado por otras personas, recuerda que la gloria es de Dios, no tuya. Más aún, si por tu ministerio te acercas a la fama y la fortuna, recuerda que nada te pertenece, absolutamente nada. Jesús nunca se lucró de su fama y de su talento, menos de su gran poder. No pierdas la visión.