La gente sobrevive en extrema pobreza a merced del Estado
Mayoría manifiesta que quiere cambiar nivel de vida, pero se queja de la falta de oportunidades y alto nivel de desempleo
Escrito por: Lusbania Santos (lusbaniasantos@gmail.com)
SANTIAGO. En condición de pobreza extrema viven cientos de miles de personas en los barrios marginados de esta ciudad, estado que se recrudece por cualquier aguacero.
Es una situación de la que muchos quisieran escapar, pero carecen de ayuda oficial para conseguirlo.
Fiordaliza Félix relata cómo la miseria económica la golpea junto a sus tres hijas menores en su vivienda de El Hoyo de Julia.
En ese paupérrimo barrio ve pasar los días con la esperanza de que su condición mejore.
Cuando llueve, el agua entra a la vivienda e invade todos los rincones.
En ocasiones tiene que abandonar la casucha y recurrir a la caridad de algún amigo o vecino ya que el agua, en la mayoría de los casos, sube hasta las camas.
Su congoja mayor es que en esta ciudad no tiene familiares que le den la mano.
“El agua destruye lo poco que tenemos y amenaza con destruirnos a mis hijas y a mí”, señala Félix, de 35 años de edad.
“Todos los años, cada vez que llega la temporada de aguaceros empieza nuestro viacrucis. Es una verdadera desgracia”.
Sin embargo, reconoce que no le queda otra alternativa que acostumbrase a esa difícil situación, que forma parte de su cotidianidad.
“Cuando nos enteramos de que venía la tormenta Emily nos pusimos en alerta y empezamos a pensar a dónde íbamos a pasar ese temporal, porque uno no debe dejarse matar por el agua”.
“Cuando Emily pensamos: vamos a esperar que empiece la lluvia para salir. Cuando pase volvemos a la casa y secamos todo, desde el piso hasta la cama y la casita queda en pie”, dijo Félix cuando fue cuestionada sobre su reacción ante el anuncio de la llegada de la tormenta.
A Félix le preocupan sus tres hijas. No quiere que ellas tengan la misma suerte, pero carece de recursos para conducirlas a un mejor porvenir.
Sin embargo, afirma que a pesar de la precariedad en que se desenvuelve, “nunca he dejado de mandar a mis hijas a la escuela. Quiero que se preparen para que en un futuro puedan vivir mejor”.
Miles de familias que viven en la pobreza extrema anhelan alguna ayuda gubernamental para emprender pequeños negocios.
UN APUNTE
En la miseria
Como Fiordaliza Félix, cientos de miles de personas viven en la pobreza extrema en esta ciudad , como en un callejón sin salida, sin alternativas de salir de esa situación, porque no existe la voluntad estatal de ayudarlos a emprender pequeñas iniciativas de producción.