El mango Keitt desplaza al banilejo en las plantaciones del Sur
En Peravia se cultivan más de doscientas variedades de mango, y las predilectas para la exportación son las foráneas, especialmente la Keitt, por su robustez, alto precio y nivel de aceptación en el mercado europeo.BANÍ, provincia Peravia.- Esta es una provincia árida, calurosa y de muy baja pluviometría. Los residentes y visitantes se quejan del sol candente y las altas temperaturas. Una camisa manga larga, gorra y gafas se imponen en hombres y mujeres que deambulan por la ciudad en motores en busca del sustento diario o en diligencias. Pero vaya paradojas de la vida, son esas mismas características las que han convertido a la provincia en la meca o capital del mango.
“El mango es un producto que necesita menos agua que el aguacate, necesita una temperatura más alta, razón por la cual, contrario a otros lugares, el mango necesita menos cantidad de lluvia, porque cuando hay muchas lluvias se caen las flores y hay menos producción.
Además, los suelos de la provincia Peravia son de mayor profundidad, hay un mejor desarrollo radicular, son suelos sueltos que no retienen la humedad, eso ayuda mucho de que haya desarrollo radicular”, explicó a Acento.com.do Juan Rosario, ex presidente de la Asociación Nacional de Productores Agropecuarios (ANPA).
Esto explica que aunque en otras provincias han querido producir mango a escala nacional e internacional no han logrado ese objetivo. Y es por ello que los profesionales agropecuarios plantean la zonificación de los cultivos, para una mayor eficiencia y eficacia en la producción, porque como bien reza el dicho: “Zapatero a su zapato”.
Tan bueno es el clima de Peravia para la producción de mango que empresarios de otros pueblos y del exterior se encuentran en la zona invirtiendo en fincas y en empresas procesadoras, como el caso de la Cooperativa de Villa Fundación (Suroeste de Baní), la cual agrupa a unos 149 productores de mango.
“Ya hemos logrado que en Baní se institucionalice la Expo Mango como una feria anual donde ya los residentes aquí planifican sus actividades para esta fecha”, Gisela Taveras, directora ejecutiva del Clúster del Mango.
Ya no es mango banilejo, aquí se siembran cientos de variedades desde los nombres más sofisticados como Keitt, Edward, Tommy, Kent, Miami Late, Mallika, East Indian, Jakalta… hasta Huevo de chivo y cosas por el estilo. En esta versión de Expo Mango 2011, que duró del 16 al 19 de junio, fueron exhibidas más de cien variedades, el 60 por ciento de ellas foráneas.
El mango banilejo, que ya no es el único protagonista conserva su espacio. Sus principales característica es su aroma, dulzura, y fibra flexible. Eso lo sigue haciendo un mango de excelentes características, tanto para el paladar criollo como extranjero. Sin embargo, el hecho de que se deteriora rápidamente una vez madura, lo tiene marginado en término de exportación.
De acuerdo al vicepresidente del Clúster del Mango y presidente de la comisión organizadora de la Expo Mango, Julio D’ Oleo, el 70 por ciento de las exportaciones es de mango Keitt, el 20 por ciento de Tommy Atkins y el 10 por ciento restante está compuesto por otras variedades introducidas y criollas, entre ellas el banilejo.
Cuando se trata de exportación el peso ideal de un mango es de 1 libra (size 7,8 y 9). La mayoría de los productores clasifican sus exportaciones de acuerdo al tamaño, pero otros lo hacen por el color.
“El rojo se exporta más, se vende mucho más caro”, dijo D’ Oleo.
En el 2005, República Dominicana apenas exportó unos 42 contenedores de mango, en 2010 el número se había elevado a 232 contendores, y el clúster aspira a que el número pase de 300 este año. Cada contenedor puede transportar hasta 56 unidades de mango.
Cuando el país, exportaba 42 contenedores, esta actividad sólo generaba 1,500 empleos directos, hoy día se calculan en 3 mil plazas de trabajo, distribuidas en 1,100 plantaciones diseminadas por toda la geografía nacional.
La mujer peraviana ha sido una de las grandes beneficiarias de la producción de mango a gran escala, la cual inició en la década de los 90, precisamente cuando la industria de zona franca empezó su declive en picada.
Elsa Peguero, una supervisora de una plantación de mango, prefiere trabajar en plantaciones de mango que en la zona franca, a pesar de que la primera opción es temporal, un trabajo que se hace entre marzo y julio de cada año.
/Fuente: acento.com.do/